Hace tiempo ya que te queria escribir, y ciertamente me ha costado mucho enfrentar este momento... tal vez porque significa el recignarme a aceptar que vos, mi superhéroe de la infancia, alzaste vuelo por última vez aquella calurosa madrugada del maldito 26... quizas porque escribirte esta carta representa el darme cuenta que Superman, el hombre de acero, ha muerto...
Pensar que te creia tan invencible... es que nunca jamás en mi vida te supe vencido, y eso que te enfrentaste a tantos dolores, a tantas batallas... y las que nunca quisiste contarme?? solo para que pueda crecer en paz... para hacerme el camino mucho mas fácil... sabias que lo lograste no??? Te moviste en esta tierra, entre todos nosotros con la humildad de uno más... te ganaste el cariño de la gente sin siquiera atinar a usar tus poderes, vos si que diste ejemplo mi amado héroe... Recuerdo las noches en que sobrevolavas mi cama, cuidando mis sueños y utopías....
Tenias el poder de estar junto a mi en los momentos mas importantes de mi vida... te acordas??? Como olvidar el dia en que salimos campeones con los colores de ese club que tanto amaste y por el que tanto hiciste... si la chicharra que marcaba el final del partido aún no habia terminado de sonar y ya, yo jugador y vos superhéroe oculto detras de tu identidad secreta, nos confundiamos en un abrazo interminable... si cada vez que la naranja picaba entre mis manos vos estabas sentado ahi, en la tribuna mas cercana, haciendo fuerza por tu heredero, jugando tu propio partido... quizas nunca te agradeci el poder levantar mi cabeza y ver tu dulce mirada, esa que todo lo sabia, y que me transmitia tanta paz...
Pero un dia la criptonita llego a vos en forma de tumor... y, después de una batalla que creías interminable, ya no quisiste luchar más... tal vez porque comprendiste que en otro lado eras mas necesario, que otras Metropolis te necesitaban...
Mucha gente fue a despedir tu investidura terrestre, pero seguramente eso ya lo sabes, porque me parecio verte volar por ahi en ese triste momento... o quiza solo era mi necesidad de saberte cerca..
Por eso hoy te escribo... seguramente no te va a importar que la gente sepa, viejito amado, que vos eras ese superhéroe volador que se paseaba por las noches de esta villa serrana, velando ya no solo el sueño de tu heredero, sino los sueños puros del pequeño escudero...
Aprovecho la ocasión para pedirte querido viejito que cuando cruces al ángel mas hermoso que Dios tiene en su cielo, le digas que aca todo va bien, que su retoño crece tan sano y fuerte como un roble joven... contale también que es hermoso como lo era su mamá, y que tiene su envidiable inteligencia, y que de su papá solo heredo la pasión por la música y los deportes... decile que yo voy a estar bien, que ya no se preocupe más por mi...
Cuando tomes el cafe con el Cabeza Blanca ( o ese fernecito a media tarde que deben disfrutar juntos dia de por medio) dale un abrazo de mi parte, ese que no le pude dar antes de que se vaya, y decile que no me va a alcanzar la vida entera para agradecerle por el hermano que me dejo aca, al lado mio... que juntos todo se nos hace un poco mas fácil... y que nos sigue gustando el mentolado como cuando teniamos 16 o 17...
A la Yaya dale un beso muy dulce en el cachete derecho, y decile por favor viejo, que su nieto todavia la extraña, y que sigue siendo la abuela mas grande del mundo... lejos....
Hoy me he parado delante del mueble que guardaba tu ropa, y he de confesarte, con alguna lagrima que otra en mi rostro, que aún conserva tu olor, ese que me daba tanta seguridad de niño, y de no tan niño ya, cuando te abrazaba bien fuerte...
En uno de los cajones de aquel gastado mueble encontre aquel pullover que te regale una navidad, con mi primer sueldo, y que no te sacabas nunca, y que se ha convertido en un trofeo de guerra q descansa en paz, como vos, en la primera gabeta del mio...
En el segundo descubri todas las risas, los buenos momentos, las luchas y las charlas que tuviste conmigo, esas interminables noches de padre e hijo... y también encontre tu vida junto a tu nieto, y me hizo feliz ver la cara de alegria que llevabas...
Y asi, parado delante de tu mueble... abrí el último cajón...
Mira que sos canalla.... en él encontre un pequeño cofre, en cuya tapa tenia grabado mi nombre, con letras de estilo gótico...
Al abrirlo el mundo se me vino abajo...
Adentro, meticulosamente doblada, estaba tu capa... la de tantas batallas... con la S bordada con hilos de oro... luminosa como siempre, como nunca...
Junto a élla una nota de tu puño y letra, dictaba la dulce condena... " Amado hijo llego tu momento"... tan simple como lo fuiste vos a lo largo de tus 64 terrenales años... tan simple y tan claro...
Entonces comprendí que era hora de hacer de éste un mundo mejor, era el momento de terminar el trabajo que vos empezaste... Era mi tiempo de volar sobre esta villa serrana, y sobre todo por sobre la cama de tu nieto, cuidando de sus sueños de libertad y alimentando sus utopías, que son también las mías ...
Ahora, mi viejo amado, te dejo, pero solamente por un rato... seguro que en diez minutos nos encontramos en algún sueño, y seguimos charlando de como es todo por alla... ah... haceme acordar que te pregunte un par de cosas sobre tu capa.... sucede que a veces no se me hace sencillo volar....
2 comentarios:
me encantoooooo!me dejaste pensando y muchoooo... te adimiro en verdad de como pudiste escribir esto. un besoteee
HER-MO-SO!!!
Menos mal que tenía los "Carilina" cerca... sino no lo terminaba de leer!!!...
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