En lo que lleva de historia esta humana humanidad ha sido, y seguira siendo, una utopía del hombre el poder viajar a traves de los tiempos, tener influencia sobre los hechos que sucedieron, suceden y van a suceder; y es sabido que para llevar a cabo semejante misión es necesario el vital elemento: " La maquina del tiempo".
Quiero confesarles, queridos compañeros del camino que me creo poseedor de la misma...
Probablemente piensen que, a esta altura, ya he perdido la razón... no quiero desilusionarlos pero para contrarrestar esos pensamientos les voy a dar las razones que tengo para saberme dueño de tamaño instrumental...
Sucede que, cada vez que en mi viejo grabador suena Ismael cantando nuestra canción, automaticamente mi maquina me transporta al ayer, al dia en que, sublime momento, te vi por vez primera, y mi vida cambio su rumbo para siempre...
Cuando camino por los lugares donde fuimos felices, el temporal instrumento me lleva directo, y sin escalas, al lugar(que sigo sosteniendo que no pertenece a nuestro planeta), donde tu boca se encontro con la mia por primera vez... y si esto no les basta, queridos familiares y amigos, como prueba irrefrutable, solo me queda decirles que cada vez que miro mi cama con detenimiento, ahora tan sola, antes tan tuya, el rugir de los relojes que dominan el tiempo me depositan en aquella noche magica en que librabamos juntos la primera de mil batallas en ese territorio hostil que era nuestro colchón, mientras Sabina sonaba de fondo, y la lluvia acompañaba armoniosa su melodia...
Tal vez sea tiempo de guardar mi maquina de una vez y para siempre... es que creo que el hombre aún no esta listo para manejar semejante artefacto...
Pero de guardarla he de hacerlo debajo de mi cama, para que en mis sueños te busque en el pasado y te traiga, una vez mas, a la paz de mi habitacion, que es la nuestra...
Perdón por la tristeza...
viernes, 1 de mayo de 2009
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